sábado, 13 de diciembre de 2008

Más espacios para encontrarnos

Abrí algunos espacios más como para tener otros lugares de encuentro, y sobre todo, para poder difundir el trabajo de mucha gente valiosa que está fuera de los cálculos de los gestores de turno de la industria cultural.

Estos espacios no reemplazan a Me Pertenece, sino que espero que lo complementen.

Me dió pié para esto el vacío: el vacío de espacios comunes, de trabajo colaborativo; el vacío de la Lavardén el viernes pasado y el vacío de autocrítica de los que hacen las cosas a medias o a las apuradas e insisten con tener razón.

Pero habiendo tanto músico talentoso e ignorado, que sigue trabajando y creando, es mi idea que estos espacios sirvan también como estímulo, porque somos muchos a quienes nos interesa su trabajo.

Los espacios son:

- http://groups.myspace.com/mepertenece: Es un grupo en MySpace, que confio en que sirva para poner en conocimiento de sus miembros, lo que el otro hace y desea difundir.



- Del otro espacio ya hablé, pero no está de más repetir: "El Bloguero Suburbano", un lugar 2.0 de reunión de los que tiene blogs u otros espacios sobre música.



Hace unos días reactivé mi perfil en MySpace, que casi borro por no encontrarle sentido. Pero ahora me doy cuenta que hay mucha gente valiosa que hace cosas fantásticas y que con gran esfuerzo lo está difundiendo. A algunos los conocía, a otros los conocí esta semana.

Gente como Pablo el Enterrador y Dánae de Rosario; Under Linden y Retsam Suriv de La Plata, entre otros, se van sumando como amigos y con el deseo de pensar proyectos entre sí a futuro. Y ni que hablar de mi hermano y amigo Esteban. A todos ellos se los puede acceder desde mi perfil.

Esperemos que la iniciativa sirva. ¿Qué gano yo con esto? Placer... ¿para qué más?

2 comentarios:

Corto Maltes dijo...

Ya me sumé a uno, el bloguero suburbano, aunque todabia no pude dedicarle algo del poco tiempo que tengo. Vere de dar mi presencia en los demas como debe ser.

quique dijo...

Gracias, amigo. Siempre alentando.

Un fuerte abrazo,

Quique